Ácida.


Hacer el amor.
Hacer el amor sin pensar en el regreso,
con el placer en la boca de elegir
ser dulce utopía o estrategia.


Sonreír.
Sonreír ácida al contemplar
como te robé una vez más
ese suspiro de gato cuando cierras los ojos
y toda tu sorna da un giro de ciento ochenta grados
-vaciándose en mis labios-.

Lamer.
Lamer la victoria de tener en ese instante
las llaves de todas las puertas.



Indra.